"La alegría es el verdadero don de la Navidad y no los regalos caros, que conllevan tiempo y dinero. Podemos comunicarla de un modo sencillo: con una sonrisa, con un gesto bueno, con una pequeña ayuda, con el perdón. Transmitamos esta alegría y la alegría donada volverá a nosotros".- Benedicto XVI
Nuevo Laredo,
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Carlos Martínez González
> La historia de mi Abuelo
03/10/2013

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Washington, DC.- El recuerdo es una experiencia viva. He crecido con el ejemplo de hombres de bien. Faros en mi camino, motivación y orgullo para seguir un legado que compromete y exige. La historia de mi abuelo Rosendo es quizá la narración que más veces he escuchado y que cada vez cobra un mayor significado. En este día tan especial, no encuentro mejor forma de expresar -más que con esta versión de su historia- mi admiración, agradecimiento y amor a un hombre que ha sabido encontrar la esencia de la vida y que por ende la disfruta.

Su vida no ha estado exenta de desafíos. De niño fue enviado por su madre a estudiar al Instituto Francés de la Laguna en Gómez Palacio, Durango. A su regreso y a dos días de ingresar de interno a estudiar su carrera comercial en Laredo, Texas, sufre la pérdida de su madre, hecho que cambió por completo su vida y la de sus hermanos. Su hermana Ninfa se hace cargo del hogar. Su padre, Don Rosendo, hombre trabajador que siempre veló por su familia, lo lleva aquel lunes siguiente a comenzar sus estudios. Fue por esos tiempos donde se enamoró de Gladys, jovencita bella y alegre proveniente de Progreso, Yucatán. Entre los olores de la panadería que atendía, la exquisita comida yucateca que se servía en casa de Don Ermilo y Doña Josefita, el ambiente bohemio y las fuertes pero nunca malintencionadas bromas de quienes llegaron a ser sus cuñados, la joven pareja fue consolidando un amor que perdurará por siempre.

Al culminar sus estudios de comercio en Laredo, Texas, y por el hecho de haber laborado durante veranos y fines de semana en las oficinas del Ferrocarril donde trabajaba su padre, le llega su primera oportunidad laboral. A sus 19 años de edad se convierte en Gerente General de la Compañía Exportadora e Importadora Mexicana, S.A. (CEIMSA) en Nuevo Laredo, que reunía a nivel nacional a varios grupos de empresarios en una iniciativa precursora de lo que conocemos hoy como Conasupo y Liconsa. Como dice mi abuelo, él era “el benjamín de la compañía”. Logrando establecerse y crecer dentro de su encomienda, da uno de los pasos más importantes de su vida. Contrae nupcias con su amada novia Gladys en la Iglesia de Santo Niño. De ahí comienza la llegada de sus hijos Gladys, Juan Rosendo, Silvia Aracely, Carlos Gerardo (mi padre) y Rosa Laura.

Cumplido su ciclo en la CEIMSA se incorpora al Consulado Mexicano en Laredo, Texas. Pero para el joven padre de familia los deseos de superación junto a su verdadera vocación comenzaron a conjuntarse. Inició en su casa a dar clases de inglés ya que sentía no practicar lo aprendido durante sus años de estudiante. Así comenzó lo que hoy es el Nuevo Laredo City College, la primera escuela en México en ofrecer el Secretariado Bilingüe. Vino también la enfermedad. El primer infarto al corazón que lo tuvo durante un mes en el hospital y tiempo después conllevó a la primera de dos operaciones de corazón abierto que le han realizado.

La vocación por enseñar es su verdadera pasión. Surge entonces la invitación del Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo para hacerse cargo de impartir las clases de inglés. Terminado el ciclo en el Consulado llega al Instituto Tecnológico para dar clases toda la mañana y en la tarde seguir dando clases de inglés en su casa. Una labor incesante que forjó el destino de un hombre profundamente espiritual.

Ser Maestro siempre ha sido su motivación, lo que le llena, lo que le apasiona y lo que lo hace seguir adelante. El tiempo de hacer crecer lo que había emprendido llegó y después de 7 años en el Tecnológico de Nuevo Laredo decide emprender formalmente y de tiempo completo su propia escuela, el Nuevo Laredo City College. Más de 50 años en la educación, pionero en la enseñanza del idioma inglés en Nuevo Laredo, el Profesor Rosendo Martínez Cruz es un ejemplo de tenacidad, vocación y fe.

La institución se expandió a Reynosa, gracias a la invitación y apoyo que sus primos de la Familia Deándar Martínez le dieron. Llegó a Reynosa con 35 pupitres y por tan sólo un verano. A mi bisabuelo Rosendo y a mi querido Pepe les tocó llevarlos. Esos 35 pupitres jamás regresaron porque ese verano se tuvieron 100 alumnos y de inmediato se despertó el interés para que la escuela se quedara en Reynosa y abriera durante el ciclo escolar. Así fue y hoy el Instituto Internacional de Estudios Superiores (IIES) es uno de los sistemas educativos líderes en la educación Media Superior y Superior en Tamaulipas. Así como el Nuevo Laredo City College y la Secundaria y Preparatoria Iberoamericana, mantienen el compromiso de estar a la vanguardia de la educación.

Impartir seminarios, acudir a capacitaciones al extranjero, prepararse continuamente es parte esencial que definen su inagotable fortaleza. Otro gran sueño cumplido de mi abuelo ha sido la creación del sistema de aprendizaje del inglés como segundo idioma denominado “Empecemos Hablar Inglés”. Este es el sistema con el que los estudiantes de las instituciones educativas del Nuevo Laredo City College en Nuevo Laredo y Reynosa aprenden día a día una herramienta fundamental para poder salir adelante y construirse un futuro sólido.

De ahí la historia se ha escrito. La familia ha crecido. Llegamos 14 nietos y dos bisnietos. Mi abuelo goza la convivencia familiar tanto como la tortilla de harina, los brownies de chocolate, el aguacate y los dulces de leche. Le gusta la música, bailar “La sopa de caracol” o el “Mambo número 5”. Cada noche sin falta reza junto a mi abuelita el Rosario. A todos sus nietos, desde muy pequeños nos lleva a desayunar con él, lo cual se convirtió en toda una tradición familiar. El “Martínez Boys Club” que tuvo que dejar de ser club de toby para incluir a mi abuelita, hermanas y primas que no querían perderse no sé si el desayuno o nuestra compañía. Recuerdos inolvidables en el restaurante “El Cotula”, “Marla” y sobre todo en “Los Ajos” se siguen construyendo. Entre el café, el machacado con claras, la deshebrada y las tortillas de harina, mi abuelo es feliz platicando con nosotros, contándonos una y otra vez su historia. Siendo ejemplo para guiar nuestro camino. Repitiendo sus frases célebres como: “Recuerda que inteligente es el que sabe qué hacer con lo que sabe”; “como te iba 18 hay momentos en que la vida se nos hace 19”; “la tentación es la prueba constante aquí en la tierra”; “tus pensamientos controlan el mayor poder del mundo: la mente”; “responsabilidad es responder con habilidad”; “sencillez y pureza, son las dos alas que tiene el ser humano en esta tierra”; “el título más grande al que podemos aspirar es a ser dignos hijos de Dios”; “todo es posible, si aceptas que lo es y haces algo al respecto”; “todo sacrificio trae su beneficio”. Y también sus expresiones más usadas como: “let's go to korea bound reclutes!”; “all aboard” o “¿cómo estás abuelito? Pues aquí dándonos mantenimiento”. (Agradezco a mis primos por su colaboración para conjuntar los dichos más representativos)

El Profesor Rosendo Martínez Cruz, con su ejemplo y trabajo ha motivado a múltiples generaciones de la frontera tamaulipeca; construyendo un legado único, siendo pionero en la educación bilingüe. Un hombre que siempre ha estado a la vanguardia de la educación.

Hoy mi abuelo Rosendo cumple 80 años de edad. Le doy gracias a Dios por permitirme no sólo ser parte de su vida sino cómplice de sus sueños. Por regalarme el privilegio de escuchar su sabiduría y compartirle mis vivencias; de contar no sólo con sus consejos sino con su respaldo que no sólo a mí sino a todos sus nietos nos impulsa a conquistar nuestras metas.

Esta ha sido la historia de mi abuelo, una historia que se sigue escribiendo. Un hombre que en su sencillez refleja su grandeza y en su fe inspira a disfrutar lo que realmente tiene valor, significado y trascendencia en esta vida.

cmagoza@gmail.com

Twitter: @Carlos_Mtz_Glz

Carlos Martínez González. Nuevo Laredo, Tamaulipas, 1987. Columnista y politólogo. Corresponsal de El Mañana de Nuevo Laredo en Washington, DC.

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  • Isela Judith Glz.Mtz. - Muy bonita semblanza
    Muy bonita semblanza, mi mas sincero cariño, respeto y admiracion a Don Rosendo Martinez Cruz!
    responder | Hace un año